Tu catálogo, en la barra de tus clientes.
- Pedidos claros, sin transcribir, que tu comercial revisa antes de preparar.
- Tu comercial deja de apuntar listas y vuelve a vender: novedades, muestras y clientes nuevos.
- Menos visitas de recogida, menos kilómetros y rutas ordenadas por franja de entrega.
- Tu equipo atiende desde el portátil y la dirección lo ve todo: pedidos, consumo y actividad.
- Tus precios y tus datos solo los ves tú. Tu ERP no se toca.
Y en la barra de los que aún no te compran: desde la tablet pueden pedirte el alta.
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